La Alianza Militar De Türkiye Con Arabia Saudí y Pakistán

Si Türkiye estableciera una alianza formal con Pakistán y Arabia Saudí, ello reflejaría una tendencia más amplia de “hedging” (diversificación estratégica / gestión del riesgo) a nivel regional: en caso de que la OTAN pierda fiabilidad en el futuro, Türkiye habría reforzado su seguridad mediante un nuevo acuerdo de defensa independiente. En cualquier escenario, Türkiye evalúa las oportunidades que ofrece su posición de “puente entre Oriente y Occidente” no solo como un medio para garantizar la seguridad del Estado, sino también como una forma de demostrar su autonomía y obtener ventajas dentro de cada bloque de poder.
febrero 5, 2026
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Los debates sobre una posible alianza militar de Türkiye con Arabia Saudí y Pakistán reflejan la estrategia oportunista de “hedging” de Ankara

Una eventual alianza con Arabia Saudí y Pakistán no fortalecería necesariamente la defensa de Türkiye, miembro de la OTAN, pero podría ofrecer ciertos beneficios estratégicos.

El 9 de enero, Bloomberg informó que Türkiye “probablemente” se uniría al pacto de defensa entre Arabia Saudí y Pakistán, señalando que las conversaciones se encontraban en una fase “avanzada”. Más adelante ese mismo mes, el ministro de Producción de Defensa de Pakistán declaró a Reuters que ya se había preparado un borrador de acuerdo de defensa entre los tres países.

Arabia Saudí y Pakistán alcanzaron un entendimiento sobre un pacto de defensa en septiembre de 2025. Este paso se produjo tras la percepción de inacción estadounidense en dos episodios distintos: primero, en 2019, cuando los ataques con drones iraníes contra Arabia Saudí recibieron solo una leve condena de Washington; y segundo, en 2025, cuando los ataques israelíes contra Qatar suscitaron únicamente una reacción moderada.

La posible participación de Türkiye ha generado reacciones mixtas entre analistas turcos. Algunos consideran la filtración como una señal estratégica más que como una declaración concreta de intención. Por ahora, sigue siendo incierto si la alianza llegará a materializarse.

Oportunidades

Una alianza entre Pakistán, Arabia Saudí y Türkiye podría generar cierto nivel de sinergia. Türkiye y Pakistán poseen economías de defensa modernas y avanzadas, especializadas en distintos sectores, y en los últimos años su cooperación se ha intensificado. Ambos países mantienen una larga tradición de colaboración en construcción naval y formación de pilotos de combate.

Türkiye podría aportar acceso a estándares de formación de la OTAN su ejército es considerado altamente eficaz a escala regional así como una amplia infraestructura naval. El respaldo financiero saudí, como en el caso pakistaní, podría resultar beneficioso para la economía turca, afectada por la inflación.

La idea de que esta iniciativa constituya una especie de “OTAN islámica” es engañosa: la mayoría de los países musulmanes quedarían fuera y la religión no es un factor determinante en la política regional. Sin embargo, la alianza sería bien recibida por la base electoral del presidente Recep Tayyip Erdoğan y reforzaría su imagen como líder en el mundo musulmán.

Además, las tensiones históricas entre Ankara y Riad se han gestionado con mayor eficacia desde 2022, y actualmente no existe un conflicto internacional significativo entre los tres países. Türkiye respaldó a Pakistán durante el breve conflicto con India el año pasado, mientras que Arabia Saudí ha acercado su posición a Ankara respecto a Siria y también han convergido en sus posturas sobre la guerra en Gaza.

¿Por qué Una Alianza Formal?

Al igual que Arabia Saudí, una posible alianza de Türkiye con Pakistán representaría una estrategia de “hedging” crear redundancia estratégica en torno a alianzas existentes. No obstante, los beneficios para Ankara serían limitados.

Mientras Riad busca un acuerdo formal con Washington, Türkiye ya cuenta desde hace décadas con garantías de seguridad a través de la OTAN. Una alianza con Arabia Saudí y Pakistán no ofrecería a Ankara ventajas que no pueda obtener por otros medios menos vinculantes.

El escenario de disuasión nuclear es especialmente limitado. Es poco realista que Pakistán proporcione cobertura nuclear a Türkiye: sus misiles no alcanzan todos los potenciales adversarios de Ankara, y el despliegue de armas nucleares fuera de su territorio es improbable. Además, Türkiye ya está protegida por el paraguas nuclear estadounidense y británico dentro de la OTAN, considerado más fiable.

Ankara podría ver esta iniciativa como una herramienta para fortalecer su influencia regional, ampliar su base exportadora, obtener divisas o desarrollar tecnología balística. Sin embargo, estos objetivos también pueden alcanzarse sin un compromiso de defensa mutua vinculante. Las fuerzas armadas turcas siguen siendo comparativamente fuertes, y los avances en seguridad interna y regional han reforzado su posición.

Oportunismo Estratégico

Algunos analistas interpretan esta iniciativa como una señal de pérdida de confianza en la OTAN ante el creciente unilateralismo estadounidense. Sin embargo, incluso si Estados Unidos redujera su compromiso, los miembros europeos tendrían fuertes incentivos para mantener a Türkiye dentro de la alianza, dada su importancia estratégica frente a Rusia.

Si Türkiye formalizara una alianza con Pakistán y Arabia Saudí, ello reflejaría una tendencia regional más amplia de “hedging”: en caso de que la OTAN perdiera fiabilidad en el futuro, Ankara habría diversificado sus garantías de seguridad mediante un acuerdo alternativo.

Pero también representaría la continuación de una política exterior oportunista característica de Türkiye. Al igual que su acercamiento a BRICS o a la Organización de Cooperación de Shanghái, la estrategia de “hedging” no solo crea alternativas, sino que también otorga a Ankara mayor poder de negociación dentro de sus alianzas existentes.

Incluso si la disuasión nuclear fuera menos fiable, un pacto saudí-pakistaní ofrecería a Türkiye opciones adicionales en escenarios de crisis. La mera señalización de una estructura de defensa alternativa puede reforzar su autonomía estratégica y demostrar que no depende exclusivamente de sus aliados actuales.

Este efecto se extiende a otros objetivos de política exterior a largo plazo: el proceso de adhesión a la UE, la cooperación con BRICS, las aspiraciones dentro de la Organización de Cooperación de Shanghái, las asociaciones en Asia Central o los roles de mediación internacional.

En definitiva, Türkiye evalúa las oportunidades que ofrece su posición de “puente entre Oriente y Occidente” no solo como un medio para garantizar su seguridad, sino también como una forma de demostrar su autonomía estratégica y maximizar ventajas dentro de cada bloque de poder.

Fuente:https://www.chathamhouse.org/2026/01/talk-turkish-military-alliance-saudi-arabia-and-pakistan-reflects-ankaras-opportunistic