Un Nuevo Estudio De Simulación Reavivó El Debate
Han pasado más de dos décadas desde los ataques del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, las discusiones sobre lo ocurrido aquel día aún no se han cerrado por completo. En particular, la cuestión de cómo los aviones de pasajeros fueron dirigidos hacia las Torres Gemelas y el Pentágono con maniobras tan precisas sigue siendo objeto de debate tanto en círculos de aviación como entre investigadores independientes.
Un nuevo estudio publicado en mayo de 2026 volvió a colocar esta discusión en el centro de atención. El informe, elaborado por el director de investigación del International Center for 9/11 Justice (IC911), el Dr. Piers Robinson, se basa en una amplia investigación de simulación de vuelo destinada a analizar cuán viables eran, desde el punto de vista del pilotaje manual, las maniobras reportadas el 11 de septiembre.
Siete Pilotos Intentaron Reproducir Los Vuelos Reales En Simulador
En el estudio participaron siete pilotos: tres de ellos altamente experimentados incluyendo pilotos comerciales y exmilitares y cuatro con licencia de piloto privado (PPL). Las pruebas se realizaron en un simulador Boeing 737 de movimiento completo.
A los pilotos se les pidió completar dos tareas diferentes.
En el primer escenario, únicamente debían impactar el objetivo.
En el segundo escenario, se les pidió reproducir lo más fielmente posible las trayectorias de vuelo y las maniobras finales reportadas el 11 de septiembre.
Los investigadores se centraron especialmente en dos vuelos:
- United Airlines 175 (UA175), señalado como el avión que impactó la Torre Sur
- American Airlines 77 (AA77), señalado como el avión que impactó el Pentágono
Para construir los escenarios se utilizaron datos de radar, registros de la NTSB y análisis visuales relacionados con esos vuelos.
“Impactar El Objetivo Era Posible, Pero Replicar La Ruta Oficial Era Mucho Más Difícil”
Uno de los resultados más llamativos del estudio fue que impactar el objetivo, por sí solo, no parecía ser extremadamente difícil.
Cuando a los pilotos se les dio simplemente la instrucción de “golpear el objetivo”, la mayoría logró alcanzar las torres y el Pentágono. Según el informe, incluso dos participantes con poca experiencia de vuelo consiguieron llegar a la Torre Sur tras recibir instrucciones básicas.
Sin embargo, la situación cambiaba cuando se trataba de reproducir exactamente las trayectorias oficiales reportadas el 11 de septiembre.
Según la investigación, las rutas descritas en los registros oficiales incluían maniobras altamente complejas, tales como:
- Desviaciones de ruta aparentemente innecesarias
- Descensos a alta velocidad
- Giros bruscos ejecutados en los últimos segundos
- Pasos extremadamente cercanos al suelo
Y es precisamente aquí donde surge la pregunta central del informe:
Si el objetivo era simplemente impactar el blanco, ¿por qué se eligieron maniobras mucho más difíciles y arriesgadas?
La Maniobra De Aproximación A La Torre Sur No Pudo Reproducirse En La Simulación
Uno de los apartados más destacados del estudio se centró en el giro final realizado por el vuelo UA175 durante su aproximación a la Torre Sur.
Según el informe, aproximadamente 10 segundos antes del impacto, el avión descendió a gran velocidad mientras ejecutaba simultáneamente una pronunciada maniobra de inclinación para alinearse con la torre.
Los resultados de la simulación mostraron que:
- Ningún piloto logró completar con éxito la maniobra en el primer intento
- Algunos iniciaron el giro demasiado tarde
- Otros no lograron realizar un giro suficientemente pronunciado
- Algunos fallaron el objetivo debido a dificultades para adaptarse a la respuesta del avión
Uno de los pilotos experimentados señaló que realizar un giro de ese tipo a velocidades superiores a 500 nudos resultó mucho más difícil de lo esperado, mientras que otro describió la maniobra como “no intuitiva”.
El informe también subraya que los pilotos experimentados tendían naturalmente a preferir aproximaciones más rectas y controladas.
La Maniobra Sobre El Pentágono Fue Considerada Aún Más Compleja
La parte más desafiante de la investigación fue la aproximación al Pentágono.
Según la versión oficial, el vuelo AA77:
- Realizó un giro descendente en espiral de aproximadamente 330 grados mientras se aproximaba al Pentágono
- Luego pasó a un vuelo nivelado a muy baja altitud
- Y finalmente impactó la parte inferior del edificio
Sin embargo, en las simulaciones ningún piloto logró, en el primer intento:
- Completar exitosamente el giro en espiral
- Recuperar visualmente el objetivo y alinearse nuevamente
- Y alcanzar la parte inferior del Pentágono sin estrellarse contra el suelo
Algunos pilotos perdieron completamente el objetivo. Otros impactaron la parte superior del edificio. Algunos se estrellaron contra el terreno situado frente al Pentágono.
La opinión común entre los pilotos fue que la maniobra era “innecesariamente compleja”.
La Sección Más Controvertida Del Informe: La Posibilidad De Guía Automática
La parte más polémica del informe aparece en las conclusiones.
Según el Dr. Piers Robinson:
- La alineación casi perfecta de los aviones con las torres
- Las precisas correcciones realizadas en los últimos segundos
- Y la aproximación paralela al suelo en el Pentágono
parecen más compatibles con sistemas de guía automática que con un control manual.
Por ello, la investigación plantea la posibilidad de que los aviones pudieran haber estado bajo algún tipo de sistema de navegación automática o control remoto.
El informe también sostiene que, si la destrucción de las Torres Gemelas hubiera sido planificada con antelación, habría sido crucial que los aviones impactaran desde ángulos específicos y en puntos determinados.
Una Contradicción Abierta Con La Versión Oficial
No obstante, el estudio contradice abiertamente las conclusiones aceptadas por las investigaciones oficiales estadounidenses y por gran parte de los círculos académicos convencionales.
La Comisión del 11 de Septiembre y las autoridades estadounidenses mantienen la conclusión de que los ataques fueron perpetrados por secuestradores vinculados a Al Qaeda. Según los informes oficiales, los pilotos secuestradores contaban con suficiente formación y experiencia en simuladores.
El estudio de Robinson, en cambio, sostiene que esta explicación no resulta técnicamente suficientemente convincente y afirma que la probabilidad de que las maniobras finales fueran ejecutadas manualmente es “extremadamente baja”.
Por ello, el trabajo está siendo considerado como una de las investigaciones de simulación más llamativas en reavivar el debate sobre el 11 de septiembre.
¿Manual o automatizado? Un estudio y análisis mediante simulación de vuelo sobre las maniobras aéreas reportadas el 11 de septiembre de 2001
Mayo de 2026
Autor
Dr. Piers Robinson
Colaboradores
Michael Kobs y Ted Walter
