Sale A La Luz El Programa De “Influencia Sobre La Opinión Pública” De Israel
Una licitación filtrada del Ministerio de Defensa revela un programa de formación del ejército destinado a manipular la opinión pública tanto en Israel como en el extranjero.
El aparato de defensa israelí está formando a soldados y otros funcionarios de seguridad para llevar a cabo operaciones psicológicas diseñadas para “influir en la opinión pública” dentro y fuera de Israel. Así lo revela una licitación interna del Ministerio de Defensa obtenida por el medio de investigación israelí The Hottest Place in Hell y publicada el pasado mes de julio. Los cursos, impartidos en hebreo e inglés por académicos sin afiliación militar formal, están destinados a personal de defensa desplegado tanto en Israel como en el extranjero, así como a “socios extranjeros” cuya identidad no ha sido revelada.
Entre las formaciones ofrecidas se incluyen técnicas para moldear de manera encubierta las actitudes y acciones de audiencias específicas mediante el uso de datos, la recopilación de inteligencia para este tipo de operaciones y la capacitación de influencers. Gran parte del programa está orientado a operaciones de influencia “ofensivas”, cuyo objetivo no es simplemente proteger una narrativa existente, sino alterar o manipular activamente las creencias, actitudes y comportamientos de las audiencias objetivo. Los cursos abarcan además formación en publicidad y marketing, así como en ciberguerra y recopilación de inteligencia sobre públicos específicos.
En uno de los cursos, los participantes aprenden a aplicar técnicas de “Black Hat”, un término utilizado para describir métodos de manipulación que eluden las normas de las plataformas tecnológicas y que suelen asociarse con el cibercrimen, la ciberguerra u otras actividades maliciosas. El módulo correspondiente se describe explícitamente como una herramienta para la “distribución y promoción de contenido ilegítimo utilizando herramientas y soluciones tecnológicas, como una forma de eludir Facebook y Google”.
Otro curso enseña a los participantes a planificar “operaciones de información destinadas a influir en la opinión pública tanto en el ámbito nacional como internacional”. La formación incluye la elaboración y difusión de mensajes adaptados a audiencias específicas, la evaluación de su impacto y la aplicación de las lecciones aprendidas en “operaciones futuras”.
Aunque el programa no especifica de manera explícita los objetivos concretos ni el contenido de las operaciones psicológicas y campañas de influencia enseñadas, en varias secciones señala que la formación se desarrolla de acuerdo con las “consideraciones y expectativas” de la dirección política israelí. En otras palabras, siguiendo instrucciones del gobierno.
El Ministerio de Defensa preveía contratar a una empresa para gestionar el programa durante dos años, con la posibilidad de extender el acuerdo hasta un total de cuatro años. El primer curso estaba programado para comenzar en agosto de 2025.
La licitación estaba abierta a instituciones acreditadas por el Consejo de Educación Superior de Israel. Los instructores debían poseer un doctorado y/o una cátedra en áreas relacionadas con la influencia, la conciencia pública, la seguridad y el terrorismo, la comunicación de masas o la comunicación digital y en red. Además, se exigía un mínimo de cuatro años de experiencia profesional en operaciones de influencia o inteligencia de influencia dentro de distintos organismos de seguridad.
“Los fundamentos de la propaganda”
Según la licitación, el programa académico comprende ocho cursos anuales: tres dedicados a operaciones de influencia, dos a “inteligencia de influencia” y tres a la formación de “activistas en línea”. Cada curso está diseñado para un máximo de 40 estudiantes, lo que significa que el programa podría formar aproximadamente a 320 “especialistas en influencia” cada año.
El plan de estudios está dividido en varios bloques temáticos. Uno de ellos se titula: “Fundamentos de la guerra psicológica, la propaganda, el engaño, la legitimidad y la diplomacia pública, con énfasis en la segmentación de audiencias extranjeras”. Este módulo incluye formación sobre detección de operaciones de influencia hostiles, narrativas y elementos visuales, así como contenidos relacionados con deepfakes, guerra psicológica, propaganda, engaño, legitimidad y diplomacia pública.
Otro bloque, centrado en la “planificación, ejecución y evaluación de campañas”, aborda las “consideraciones y expectativas” del liderazgo político, además de materias como inteligencia militar, inteligencia cultural y capacidades de recopilación y análisis de inteligencia para operaciones de influencia.
Algunos cursos, incluidos los de operaciones de influencia, inteligencia de influencia y activismo digital, serán impartidos en inglés para los “socios extranjeros” no identificados. Para estos participantes, el Ministerio de Defensa ha diseñado un programa específico que incluye el estudio del “enfoque estadounidense”, es decir, las perspectivas y normas culturales de Estados Unidos, así como la conducción de campañas de influencia en el ámbito internacional.
Con el fin de facilitar la participación de estas entidades extranjeras, el ministerio indicó que los cursos tendrían carácter “no clasificado”. Sin embargo, la licitación establece estrictas medidas de confidencialidad entre los instructores civiles y los participantes. Las instituciones académicas tienen prohibido revelar a los docentes o al público las funciones que desempeñan los estudiantes dentro de la comunidad de inteligencia, mientras que los contratistas recibirán únicamente los nombres de los participantes, sin información sobre las unidades a las que pertenecen.
El documento también sugiere que el ejército está integrando estas operaciones de influencia dentro de una estructura de inteligencia más amplia. El curso de “inteligencia de influencia” está diseñado para enseñar a los participantes a utilizar los sistemas de recopilación de inteligencia militar con el fin de proporcionar datos a las campañas de influencia y, al mismo tiempo, mantener una comprensión constante de “lo que ocurre en otras partes del mundo”.
La inteligencia no se presenta únicamente como una fuente de información para las operaciones psicológicas, sino también como una herramienta para medir su eficacia. El resultado es un circuito cerrado de retroalimentación: la inteligencia recopila datos sobre las audiencias objetivo; las campañas de influencia intentan moldear sus percepciones; y posteriormente las herramientas de inteligencia evalúan si los mensajes utilizados están funcionando o si necesitan ser ajustados en tiempo real.
La sección dedicada a la “inteligencia cultural” extiende esta lógica al terreno del perfilado social y psicológico. Los participantes son entrenados para analizar a las audiencias especialmente extranjeras a través de sus códigos culturales, sensibilidades sociales y contextos políticos, con el objetivo de diseñar mensajes con mayores probabilidades de penetración y persuasión.
En respuesta a una solicitud de comentarios, un portavoz del ejército israelí describió el programa como “un curso académico para personal que trabaja en áreas relacionadas con la influencia y la conciencia pública dentro de las FDI”, afirmando que su finalidad es el “desarrollo profesional”. El portavoz también confirmó que el programa opera “de acuerdo con las instrucciones del liderazgo político y conforme a la legislación y los procedimientos vigentes”.
Sin embargo, una investigación reciente publicada por The Hottest Place in Hell sugiere que el ejército no limita estas actividades al ámbito del “desarrollo profesional”. Entre octubre de 2023 y diciembre de 2024, la Unidad del Portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel llevó a cabo una operación psicológica dirigida tanto al público israelí como al internacional bajo la apariencia de una “organización periodística sin ánimo de lucro” especializada en la “verificación” de afirmaciones relacionadas con la guerra de Israel en Gaza.
Como parte de esta operación, se difundieron decenas de vídeos que respaldaban los principales mensajes del ejército israelí sin las correspondientes aclaraciones sobre su origen. Paralelamente, influencers tanto dentro como fuera de Israel fueron movilizados para amplificar mensajes definidos directamente por las fuerzas armadas.
Lo que en aquel momento fue presentado como una iniciativa aislada parece formar parte de un esfuerzo mucho más amplio y de largo plazo por parte del aparato de defensa israelí para institucionalizar operaciones de influencia a escala nacional e incluso internacional.
Fuente:https://www.972mag.com/leaked-idf-propaganda-israel-intelligence/