¿Por qué El Sector Conservador En Türkiye Guarda Silencio Sobre La OTAN?
La Cumbre de la OTAN, que se celebrará en Ankara los días 7 y 8 de julio de 2026, será una de las reuniones más decisivas de los últimos años, no solo para Türkiye, sino también para el futuro de la Alianza.
El aumento del gasto en defensa, las nuevas percepciones de amenaza, el futuro de la guerra entre Rusia y Ucrania, la seguridad europea y el flanco sur de la OTAN figuran entre los principales temas estratégicos que dominarán la agenda de la cumbre en Ankara. Con motivo de este encuentro, la OTAN ha ocupado un lugar destacado en los medios internacionales y también se ha convertido en uno de los principales temas de debate en los ámbitos político, académico y de seguridad en Türkiye.
Sin embargo, llamó la atención un hecho significativo: la gran mayoría de los sectores conservadores en Türkiye mantuvo un marcado silencio respecto a la OTAN. Este silencio no es casual. Por el contrario, ofrece importantes claves para comprender la situación de las estructuras conservadoras turcas en materia de política exterior y seguridad.
La primera razón es la falta de conocimiento y de perspectiva sobre la OTAN. En Türkiye, los grupos conservadores se situaron históricamente a cierta distancia de la OTAN, e incluso, en muchos casos, adoptaron una línea duramente crítica. Especialmente durante los años de la Guerra Fría, la OTAN fue vista como una extensión de la hegemonía occidental, de la influencia estadounidense y de la arquitectura de seguridad anticomunista. El proceso del 28 de febrero y las relaciones entre el Ejército y la política también contribuyeron a reforzar esta percepción. Sin embargo, hoy ya no es posible explicar la OTAN únicamente con los conceptos de la Guerra Fría.
La Alianza ha experimentado una gran transformación en los últimos treinta años. Los mecanismos de toma de decisiones, la producción tecnológica, la industria de defensa, la ciberseguridad, las políticas espaciales, la inteligencia artificial, las cadenas de suministro y los modelos de producción conjunta se han situado en el centro de la agenda de la OTAN. A pesar de ello, una parte importante de los sectores conservadores en Türkiye no posee un conocimiento profundo sobre cómo funciona la OTAN, cómo se toman las decisiones y cómo opera su estructura militar y política. Por esta razón, los debates sobre la OTAN suelen desarrollarse a través de eslóganes y lugares comunes. Al no analizarse la transformación que ha atravesado la Alianza, tampoco pueden interpretarse de manera adecuada las dinámicas de la nueva etapa.
La segunda razón de este silencio es que no se comprende plenamente qué significa para Türkiye la transformación que ha experimentado la OTAN. Hoy Türkiye ocupa dentro de la OTAN una posición distinta a la del pasado. Gracias a los avances en la industria de defensa, los vehículos aéreos no tripulados, los sistemas de guerra electrónica y la producción tecnológica nacional, Türkiye está dejando de ser únicamente un país consumidor de seguridad para convertirse también en uno de los países productores de seguridad.
Este cambio dificulta el discurso clásico de “oposición a la OTAN”. Porque la OTAN ya no es solo una estructura criticada desde fuera; se ha convertido en uno de los espacios donde confluyen los intereses económicos, tecnológicos y estratégicos de Türkiye. Esta situación genera una seria tensión entre los reflejos antiguos y la nueva realidad. Los sectores conservadores en Türkiye encuentran dificultades precisamente en este punto a la hora de decidir qué deben decir. Mientras los viejos discursos resultan insuficientes para explicar el panorama actual, todavía no se ha desarrollado una nueva perspectiva. En consecuencia, el silencio aparece muchas veces como resultado de la falta de ideas o de la incapacidad para dotar de sentido a la transformación en curso.
La tercera razón es el bloqueo psicológico y político producido por la política interna. La celebración en Ankara de una Cumbre de la OTAN de tanta relevancia fue presentada por el Gobierno como una muestra del prestigio internacional de Türkiye. En los discursos dirigidos especialmente a la base electoral conservadora, esta cumbre fue descrita como un importante éxito diplomático que refleja el peso global de Türkiye. Esta situación generó un nuevo dilema en los círculos conservadores.
Por un lado, existen las duras críticas contra la OTAN que se han formulado durante años; por otro, hay una cumbre organizada por el poder político al que apoyan y presentada por este como un éxito diplomático. Por ello, una oposición frontal a la OTAN no parece políticamente funcional. Sin embargo, guardar un silencio absoluto también contradice los discursos defendidos durante años. El resultado es un silencio atrapado entre la crítica y el apoyo. En realidad, este silencio se ha convertido en la vía más segura para evitar adoptar una posición clara. Lo más llamativo es que este silencio también se observa a nivel institucional dentro de la sociología conservadora.
Durante el proceso de la Cumbre de la OTAN, distintos sectores ideológicos en Türkiye organizaron numerosas reuniones, paneles, conferencias y programas de análisis. Los círculos de izquierda debatieron la OTAN desde la perspectiva del imperialismo. Los sectores nacionalistas pusieron el énfasis en la dimensión de la seguridad. Los grupos prooccidentales, por su parte, evaluaron la cumbre desde la óptica de la seguridad europea y de las relaciones transatlánticas.
En contraste, llamó la atención el marcado silencio de la mayoría de las fundaciones, asociaciones, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil que representan al pensamiento conservador. Las mismas instituciones conservadoras que han organizado decenas de encuentros sobre cuestiones globales como Gaza, Palestina, Myanmar o el golpe de Estado en Egipto permanecieron en silencio cuando el tema fue la OTAN. Al menos de forma pública, en estos ámbitos no se llevaron a cabo debates exhaustivos sobre la Alianza, no se desarrollaron perspectivas alternativas ni se produjo una reflexión intelectual ya fuera favorable o crítica capaz de enriquecer el debate público.
Este panorama no se limita únicamente a la OTAN. En realidad, refleja un problema más amplio del pensamiento conservador en Türkiye en el ámbito de la política exterior. En lugar de desarrollar marcos conceptuales propios sobre las relaciones internacionales, la seguridad, la tecnología, la competencia entre las grandes potencias o las transformaciones globales, con frecuencia es la agenda de la política interna la que determina el debate.
Por ello, el silencio observado durante la Cumbre de la OTAN en Ankara no constituye simplemente una reacción ante una reunión internacional. También ofrece importantes indicios sobre la capacidad del pensamiento conservador en Türkiye para generar nuevas ideas en política exterior, su forma de interpretar el sistema internacional y su habilidad para comprender las nuevas transformaciones globales.
Si este silencio responde a una elección política consciente y de largo plazo, entonces merece ser analizado por separado. Sin embargo, todo indica que obedece, sobre todo, a una combinación de falta de conocimiento, insuficiencia conceptual, incapacidad para interpretar la transformación de la OTAN y a la tensión existente entre las lealtades políticas internas y la coherencia intelectual.
Por esta razón, la Cumbre de Ankara será recordada no solo como un punto de inflexión para el futuro de la OTAN, sino también como una prueba significativa para la concepción de la política exterior del pensamiento conservador en Türkiye.
En definitiva, si las estructuras institucionales de la sociología conservadora no van a pronunciarse ni a expresar una opinión sobre un asunto de alcance macro que ocupa tanto la agenda de Türkiye como la internacional, como es la OTAN, entonces resulta necesario debatir si este silencio responde a una elección temática deliberada o si constituye una manifestación del repliegue intelectual del ámbito conservador en Türkiye.
Prof. Dr. Mehmet Özkan
Profesor de la Universidad Nacional de Defensa de Türkiye.