La Creciente Tensión Entre Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí En Yemen Sale A La Luz

La Guerra Civil En Yemen Llevaba Años Estancada

Esta situación cambió a comienzos de diciembre. El Consejo de Transición del Sur (STC), un movimiento separatista respaldado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU) que aspira a restablecer el Estado de Yemen del Sur existente hasta 1990, avanzó en la región petrolera de Hadramaut, expulsó a las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí y amplió su zona de control hasta la frontera saudí.

Riad respondió con dureza. Llevó a cabo ataques aéreos y exigió a los Emiratos que retiraran su apoyo al STC y abandonaran el país. Los EAU negaron haber alentado el avance de los separatistas; sin embargo, en un giro inesperado, aceptaron retirar sus propias tropas de Yemen. El domingo, las fuerzas del gobierno yemení respaldadas por Arabia Saudí retomaron el control de Hadramaut.

Este enfrentamiento pone de manifiesto una nueva realidad: los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, otrora aliados cercanos, compiten ahora en múltiples frentes. Las dos monarquías petroleras del Golfo rivalizan incluso en el ámbito de la inteligencia artificial, compitiendo por atraer centros de datos de grandes empresas estadounidenses como parte de sus esfuerzos por diversificar sus economías. Además, se encuentran en bandos opuestos en la guerra civil de Sudán: mientras Riad apoya a las fuerzas gubernamentales sudanesas, según la inteligencia estadounidense los Emiratos estarían suministrando armas a las Fuerzas de Apoyo Rápido rebeldes.

Muhammad al-Kadhi, asesor político yemení del Centro de Diálogo Humanitario, declaró a GZERO:
“Lo que ocurre en Yemen es solo una manifestación de la creciente tensión entre saudíes y emiratíes. Se trata de una competencia por definir quién marca el rumbo del juego en la región”.

¿Qué Ocurrió En Yemen?

Cuando los rebeldes hutíes respaldados por Irán tomaron la capital de Yemen en 2014 e iniciaron la guerra civil, Arabia Saudí y los Emiratos se unieron para apoyar al gobierno. Con el tiempo, sin embargo, ambas monarquías del Golfo comenzaron a divergir sobre la forma de hacerlo.

Alia Awadallah, quien trabajó en el Pentágono durante la administración Biden, explicó a GZERO:
“En ninguna fase del conflicto estuvieron completamente alineados. Ambos países respaldaron en términos generales el marco del gobierno reconocido por la comunidad internacional, pero priorizaron a distintos grupos dentro de ese esquema y discreparon en cuestiones clave como la secesión del sur de Yemen”.

Estas diferencias quedaron al descubierto en 2019, cuando el STC derrocó al gobierno yemení y tomó el control de Adén, la capital de guerra. Meses después, el Acuerdo de Riad buscó unificar a las fuerzas contrarias a los hutíes; sin embargo, las partes se negaron a aplicarlo y no se logró una paz duradera.

El año pasado, un malentendido diplomático avivó aún más las tensiones. En noviembre, cuando el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman visitó la Casa Blanca, los Emiratos pese a las negativas de Riad creyeron que había solicitado al presidente estadounidense Donald Trump la imposición de sanciones contra las Fuerzas de Apoyo Rápido sudanesas y contra quienes las respaldaban desde los EAU.

Según Firas Maksad, director para Oriente Medio del Eurasia Group, esta percepción fue el detonante de la última ola de represalias del STC aliado de los Emiratos contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí en Yemen, una ofensiva que se extendió hasta la frontera saudí. Cuando el STC alcanzó la línea fronteriza, Riad lanzó una contraofensiva a finales del mes pasado.

¿Cuál Es El Objetivo De Arabia Saudí?

El reino persigue metas tanto regionales como globales. En el marco de su plan de desarrollo nacional Visión 2030, aspira a consolidarse como la potencia líder del Golfo, diversificar su economía e integrarse más plenamente en el orden internacional. Incluso su ambición de incorporarse a foros como el G7 se inscribe en esta estrategia.

Según Maksad, la inestabilidad en su “patio trasero” debilita la capacidad del reino para alcanzar estos objetivos. El apoyo de los Emiratos a determinados actores en países que rodean Arabia Saudí es percibido en Riad como una maniobra desestabilizadora y de cerco de su esfera de influencia.

¿Y Los Emiratos Árabes Unidos?

Abu Dabi también busca expandir su economía y aumentar su influencia regional, metas que con frecuencia lo colocan en una trayectoria de fricción con Riad. En el caso específico de Yemen, la geografía resulta decisiva: el país se extiende a lo largo del estrecho de Bab el-Mandeb, por donde transita casi un tercio del comercio marítimo mundial.

Según al-Kadhi, para los Emiratos es crucial que sus aliados controlen estas zonas costeras estratégicas. Esto explica por qué Abu Dabi ha respaldado a un grupo separatista con una fuerte orientación marítima.

¿Qué Puede Ocurrir A Continuación?

Los acontecimientos en Hadramaut han debilitado aún más a la coalición contraria a los hutíes. El miércoles, el líder del STC, Aidarous al-Zubaidi, decidió no abordar el avión rumbo a Riad para participar en las conversaciones de crisis, después de que el consejo presidencial respaldado por Arabia Saudí lo expulsara de sus filas y lo acusara de traición.

Mientras tanto, las relaciones entre Mohammed bin Salman y el presidente emiratí Mohammed bin Zayed antiguos aliados cercanos se han deteriorado hasta el punto de que ya no se hablan. La profundidad que alcanzará esta ruptura sigue siendo incierta.

“Escenarios como el cierre de fronteras, restricciones aéreas o incluso la salida de los Emiratos de la OPEP se mencionan en el intercambio de amenazas y contraamenazas”, señaló Maksad, aunque considera poco probables estas opciones.
“Creo que ya hemos visto lo peor y que ahora la tensión disminuirá. El anuncio de retirada de los Emiratos es un paso en la dirección correcta”.

Fuente:https://www.gzeromedia.com/news/analysis/rising-uae-saudi-arabia-tensions-laid-bare-in-yemen