La Alianza De Estados Del Sahel (AES) Condena A Nigeria

La Alianza de Estados del Sahel (AES) condenó al presidente de Nigeria, Bola Tinubu, por «avivar las divisiones entre pueblos unidos por la historia, la geografía y los lazos de fraternidad».

El bloque, integrado por Malí, Burkina Faso y Níger, convocó el 6 de agosto al encargado de negocios de Nigeria a una reunión en Uagadugú, capital de Burkina Faso, con el propósito de protestar contra Tinubu por responsabilizar a estos tres países del Sahel de los problemas de seguridad que afectan a Nigeria.

Nigeria se encuentra afectada por múltiples crisis de seguridad: Boko Haram, que ha devastado el norte del país; los ataques de grupos armados y bandidos en el noroeste; y la violencia comunitaria provocada por la competencia por la tierra entre agricultores y pastores en las regiones centrales.

Esta violencia se ve agravada por una crisis cada vez más profunda de hambre y del coste de vida, desencadenada por la aplicación implacable por parte de Tinubu de una reestructuración neoliberal inspirada en las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). A su vez, la crisis económica contribuye a alimentar la violencia.

En este contexto, el 30 de julio, al dirigirse a los líderes tradicionales, Bola Tinubu trató de eludir su responsabilidad al afirmar: «Algunos de ellos [los terroristas] no son nigerianos. Miren, los problemas de seguridad en Malí, Burkina Faso y Níger están agravando las dificultades que estamos afrontando».

Los tres países surgieron de un proceso marcado por protestas masivas que desembocaron en golpes de Estado respaldados por amplios sectores populares, mediante los cuales fueron derrocados regímenes sostenidos por la antigua potencia colonial, Francia, y posteriormente se establecieron gobiernos militares que culminaron con la expulsión de las tropas francesas de sus territorios.

El derrocamiento de los gobiernos respaldados por Francia comenzó en Malí en 2020 y continuó en Burkina Faso en 2022. Francia, cuyas tropas ya habían sido retiradas de ambos países, se negó inicialmente a dar un paso atrás tras el derrocamiento del régimen de Níger en 2023 y llegó incluso a amenazar con una intervención militar. Para ello, recurrió a la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), integrada por otros países pertenecientes a su esfera de influencia neocolonial, con el propósito de preparar una eventual invasión de Níger.

En aquel momento, Tinubu, que ejercía la presidencia de turno de la CEDEAO, se mostró dispuesto a enviar al ejército nigeriano —que ya afrontaba serias dificultades para garantizar la seguridad dentro de su propio país— a invadir el país vecino con el objetivo de restaurar en el poder al régimen derrocado en nombre de Francia. Sin embargo, el Parlamento nigeriano se negó a autorizar la operación militar.

Por su parte, Malí y Burkina Faso acudieron en defensa de Níger y los tres países constituyeron un pacto militar que posteriormente se transformaría en un bloque político y económico: la Alianza de Estados del Sahel (AES).

Los países de la AES, que siguen una política económica sustancialmente diferente de la aplicada por Tinubu en Nigeria, han ampliado el sector público y reforzado su control sobre los recursos minerales. Sus avances económicos en los sectores industrial y agrícola han sido ampliamente reconocidos, incluso por medios especializados en información empresarial.

A pesar de registrar elevadas tasas de crecimiento económico, estos países continúan enfrentándose a un grave deterioro de la seguridad y son objeto de frecuentes ataques a gran escala perpetrados por una coalición integrada por el JNIM (Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin), vinculado a Al Qaeda, y el grupo insurgente separatista tuareg FLA (Front de libération de l’Azawad). La AES sostiene que estos grupos constituyen fuerzas proxy utilizadas por Francia con el propósito de obstaculizar el avance de estos países hacia una soberanía plena.

Sin embargo, incluso antes de que comenzaran los ataques a gran escala mencionados en estos tres países, Níger ya sufría ataques de Boko Haram, organización originaria de Nigeria.

Durante la reunión celebrada el 6 de agosto en Uagadugú, el ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Karamoko Jean Marie Traoré, recordó este hecho al encargado de negocios de Nigeria y expresó su preocupación por que las declaraciones de Tinubu constituyeran «un menosprecio al sacrificio realizado durante años por el ejército de Níger en su lucha contra Boko Haram».

Se informó de que el diplomático nigeriano reconoció el papel de la AES en la lucha contra el terrorismo, en particular la contribución de Níger a la contención de los ataques dirigidos contra Nigeria.

Traoré añadió: «Nosotros pagamos el precio, pero los verdaderos enemigos están en otro lugar». Y prosiguió: «Preferiríamos que [Tinubu] ofreciera una descripción más precisa de la situación de seguridad, en lugar de atribuir la responsabilidad de una situación compleja a los países vecinos, a riesgo de alimentar malentendidos y resentimientos entre pueblos unidos por la historia, la geografía y los lazos de fraternidad».

El diplomático nigeriano aseguró que trasladaría la nota de protesta a la capital, Abuya. Traoré, por su parte, le aseguró que los países de la AES preferían cooperar con Nigeria, su país vecino, en lugar de condenarlo por sus problemas de seguridad, e insistió en que ambos lados se encuentran inmersos en una «lucha común y compartida».

Pavan Kulkarni es un periodista de Peoples Dispatch que cubre principalmente las luchas de los trabajadores y los movimientos sociales progresistas en el continente africano, así como en la India.

Fuente:https://www.savageminds.co/p/aes-condemns-nigeria