El informe Red Cell de la CIA: ¿Conducirán los resultados electorales a la «fractura interna» de Israel?
Las elecciones israelíes se celebraron el 27 de octubre. Según los resultados, en la Knéset, compuesta por 120 escaños, el bloque gobernante encabezado por Benjamín Netanyahu obtuvo 53 escaños, mientras que el principal bloque opositor consiguió 48. Por su parte, los partidos árabes palestinos obtuvieron 19 escaños. El bloque gubernamental perdió 15 escaños respecto a los 68 que ocupaba en el Parlamento anterior. En cambio, la representación de los partidos árabes prácticamente se duplicó, al pasar de los aproximadamente 10 escaños que tenían en la legislatura precedente a 19.
Ninguno de los dos grandes bloques alcanzó la mayoría absoluta de 61 escaños necesaria para formar gobierno. Los 19 escaños de los partidos árabes adquirieron así un carácter decisivo en las negociaciones para la formación de un nuevo Ejecutivo. Dada la intensidad de la polarización política, se prevé que el bloqueo institucional se profundice y que resulte cada vez más difícil alcanzar un acuerdo que permita constituir un gobierno de consenso.
Este resultado electoral ha vuelto a situar en el centro del debate el informe confidencial titulado «Fracture From Within» («Fractura desde dentro»), elaborado antes de los comicios por la unidad Red Cell (Equipo Rojo) de la CIA, en el que se analiza la posibilidad de que Israel se vea arrastrado hacia una guerra civil o incluso hacia el colapso de su estructura estatal. Según la información publicada el 5 de octubre de 2026 por Drop Site News, un medio de investigación con sede en Estados Unidos, el informe habría sido elaborado en agosto de 2026, antes de las elecciones israelíes.
En el documento, los especialistas de la CIA advierten de una peligrosa convergencia de factores de riesgo que precedían a las elecciones israelíes del 27 de octubre. Entre ellos figuran:
- La crisis económica y el rápido incremento del gasto militar.
- Los soldados que regresan de conflictos prolongados, muchos de ellos con graves secuelas de trauma psicológico.
- El creciente malestar social contra los hombres ultraortodoxos exentos del servicio militar.
- La escalada de la violencia de los colonos en la Cisjordania ocupada.
- La lucha del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por conservar el poder y las crisis constitucionales derivadas de ella.
El informe considera que, como consecuencia de años de guerras, Israel afronta un grave riesgo de inestabilidad no solo por las amenazas externas, sino también por las profundas fracturas políticas, económicas y sociales que atraviesan su propio tejido interno. Su conclusión es que el país se encuentra en un umbral de fragilidad tal que una sola chispa interna podría precipitarlo hacia una guerra civil o el colapso de su estructura estatal.
Asimismo, Israel se enfrenta a un aislamiento internacional cada vez mayor, incluido el progresivo debilitamiento del apoyo que recibe en Estados Unidos. Los propios responsables israelíes consideran esta situación, en conversaciones privadas, una amenaza a largo plazo. El informe señala que la transformación de Israel en un «Estado paria», cada vez más excluido del escenario internacional, constituye uno de los factores fundamentales capaces de desencadenar el colapso del Estado.
En el artículo de Drop Site News, una fuente perteneciente a la comunidad de inteligencia afirma: «Quienes han elaborado este documento son especialistas en Israel». Y añade: «No se trata de un escenario fantástico de “qué pasaría si…”. A la luz de las próximas elecciones y de las líneas de fractura existentes en Israel, debemos tomar muy en serio la conclusión de que el país está a una sola chispa de verse sumido en un conflicto interno real».
La principal preocupación que atraviesa el informe de la CIA es que las discrepancias políticas alcancen un punto en el que lleguen a paralizar el funcionamiento de las instituciones estatales y a intensificar el enfrentamiento social.
La correspondencia entre los resultados electorales y el informe Red Cell
Las elecciones del 27 de octubre de 2026, lejos de resolver el bloqueo político que afronta Israel, han dejado a la Knéset en una situación de parálisis prácticamente absoluta:
- Bloqueo político y crisis de gobernabilidad: El informe Red Cell advertía de que las elecciones, en lugar de aportar estabilidad, profundizarían el bloqueo político y conducirían al país hacia una crisis de gobernabilidad permanente. El hecho de que ninguno de los dos grandes bloques haya alcanzado los 61 escaños necesarios para formar gobierno confirma la persistencia de una crisis de legitimidad y gobernabilidad.
- La tensión en torno a las exenciones del servicio militar: El informe subrayaba que la disputa sobre las exenciones del servicio militar entre los sectores laicos y los grupos haredíes alcanzaría su punto álgido. El hecho de que los partidos haredíes que integran la coalición de Netanyahu Shas y Judaísmo Unido de la Torá— hayan obtenido 13 escaños, mientras que sus aliados de extrema derecha Ben-Gvir y Smotrich hayan conseguido otros 13 en conjunto, demuestra que estos sectores mantienen su posición decisiva en el tablero político. Esta correlación de fuerzas apunta a la continuidad de las exenciones militares para los sectores religiosos y, en consecuencia, a la persistencia del malestar creciente entre los sectores laicos y los vinculados al estamento militar.
- Cisjordania y la violencia de los colonos: Los especialistas de la CIA habían señalado que la violencia de los colonos en Cisjordania y la ausencia de controles jurídicos efectivos estaban erosionando desde dentro las estructuras del Estado. La permanencia en la Knéset de Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, representantes de las políticas de la derecha radical, indica que la influencia política de esta corriente continuará consolidándose.
- Ausencia de una base para el consenso: El informe advertía de la inexistencia de una figura política o de un marco de entendimiento capaz de unir a la sociedad. Esta carencia, combinada con la realidad de unos «reservistas armados y traumatizados», podría elevar considerablemente el riesgo de un conflicto interno. El hecho de que el bloque opositor haya manifestado con claridad su rechazo a incorporarse a una coalición de «unidad nacional» junto a Netanyahu parece confirmar el diagnóstico formulado en el informe.
Gobierno provisional y riesgo de armamento
Si no se consigue formar un gobierno, el actual primer ministro, Netanyahu, y su gabinete permanecerán en funciones hasta que un nuevo Ejecutivo obtenga la confianza de la Knéset y preste juramento. Incluso si se convocaran nuevas elecciones anticipadas, Netanyahu continuaría ocupando el cargo de primer ministro hasta que concluyera el proceso de formación del nuevo gobierno.
Esta posibilidad podría agravar aún más la fragilidad interna del país:
- Las tensiones existentes entre el Ejército y el Gobierno podrían intensificarse.
- Podrían producirse fracturas en la cadena de mando militar.
- Las instituciones de seguridad podrían dividirse en función de sus respectivas afinidades políticas.
- La presión del Gobierno de Netanyahu sobre el poder judicial podría seguir constituyendo otro importante foco de confrontación.
Durante los últimos tres años, el Ministerio del Interior ha distribuido más de 100.000 armas entre los colonos judíos nacionalistas que ocupan territorios palestinos y los sectores ultraortodoxos. La posibilidad de que estos sectores, reacios a abandonar el poder, recurran a las armas contra la oposición se perfila como uno de los peligros más graves que no pueden ser ignorados. El estallido de enfrentamientos armados sistemáticos entre grupos políticos podría desencadenar el proceso que el informe de la CIA identifica como una posible vía hacia la guerra civil o el colapso de la estructura estatal.
¿Qué es la unidad Red Cell de la CIA?
La unidad Red Cell (Célula Roja) de la CIA fue creada inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, con el propósito de cuestionar el pensamiento convencional dentro de la comunidad de inteligencia estadounidense y examinar escenarios alternativos o inesperados.
En lugar de limitarse a elaborar evaluaciones de inteligencia convencionales, Red Cell recurre a métodos de «análisis alternativo» para desafiar los supuestos predominantes, identificar vulnerabilidades y evaluar acontecimientos de baja probabilidad, pero de consecuencias potencialmente devastadoras. Los altos responsables de la formulación de políticas en Estados Unidos reciben periódicamente informes detallados de esta unidad, concebidos para examinar críticamente los presupuestos sobre los que se sustentan las políticas vigentes y anticipar acontecimientos imprevistos.