Cómo El Gobierno De Modi Se Convirtió En Proveedor De Armas Para La Guerra De Gaza
India e Israel:
Según un informe publicado recientemente por Amnistía Internacional, India se ha convertido en uno de los principales proveedores de armas de Israel, con un total de más de 2.596 envíos de armas a Israel desde el inicio de la guerra en Gaza, en octubre de 2023.
El informe señala que el ejército israelí utiliza armas, municiones, componentes y piezas de fabricación india, así como componentes de productos de doble uso, para matar y mutilar a palestinos y destruir infraestructuras civiles en Gaza.
El informe, titulado «Made in India: The Supply of Weapons and Ammunition to Israel» (Hecho en India: el suministro de armas y municiones a Israel), publicado el 30 de julio, examina los detalles de estos envíos, los actores implicados en el proceso y la posible complicidad de dichos actores en los crímenes de guerra cometidos por Israel en Gaza.
En la guerra de Israel contra Gaza han muerto más de 73.000 palestinos, en su mayoría niños, y más de 174.000 han resultado heridos.
Aunque el pasado mes de octubre se alcanzó un alto el fuego, Israel ha continuado llevando a cabo ataques diarios contra los palestinos en Gaza, en los que han muerto más de 1.200 personas y más de 4.100 han resultado heridas.
Vínculos ideológicos estrechos
Está claro que India no es el único país que ha suministrado armas a Israel durante la guerra. Estados Unidos y varios países europeos, como Alemania, Francia y Eslovenia, también han proporcionado importantes cantidades de armas a Israel durante este período. Sin embargo, resulta especialmente llamenta la rapidez con la que India ha pasado de ser un actor históricamente contrario al colonialismo a convertirse en un actor que facilita la ocupación y el genocidio.
Durante décadas, India se negó a establecer relaciones diplomáticas oficiales con Israel y mantuvo una posición favorable a la solución de dos Estados, defendida desde hacía tiempo. Ahora, sin embargo, el Gobierno liderado por el Partido Bharatiya Janata (BJP), de orientación supremacista hindú y en el poder desde 2014, se niega incluso a criticar los crímenes de guerra cometidos por Israel en Gaza.
El Gobierno indio bajo el liderazgo de Modi se enorgullece de sus estrechos vínculos ideológicos con el sionismo y, pese a la fuerte oposición interna, se esfuerza por profundizar las relaciones económicas y militares con Israel.
A comienzos de este año, en un momento en que se multiplicaban los llamamientos internacionales a imponer sanciones contra Israel por el genocidio que continúa perpetrándose en Gaza, Modi realizó una visita oficial de Estado a Israel. Ignoró el hecho de que la Corte Penal Internacional había emitido órdenes de arresto contra su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, y contra el exministro de Defensa Yoav Gallant por crímenes de guerra.
Modi calificó a Netanyahu de «amigo cercano» y, en vísperas de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, se dirigió a la Knéset, donde ensalzó los vínculos ideológicos históricos y se refirió a la «victimización compartida» frente a la «violencia terrorista».
El Gobierno de Modi reprimió duramente las protestas organizadas en el país contra el genocidio en Gaza y ha sido acusado de perseguir incluso las formas más pequeñas de solidaridad con los palestinos. En foros internacionales como las Naciones Unidas, por su parte, se abstuvo de votar en contra de Israel en decisiones cruciales.
Profundos vínculos militares
Según el informe de Amnistía Internacional, India ha enviado armas, municiones y piezas y componentes de productos de doble uso con el fin de mantener cadenas de suministro que «facilitan las operaciones militares de Israel», incluidas aquellas que han sido ampliamente reconocidas por la ONU y otras organizaciones internacionales como actos de genocidio.
El informe señala que «Israel ha podido cometer crímenes de esta magnitud gracias a un suministro de armas y municiones prácticamente ininterrumpido por parte de Estados que, al facilitar estos suministros, proporcionan apoyo material al genocidio».
Entre las empresas indias que suministran armas a Israel figuran tanto compañías públicas como privadas. Según el informe de Amnistía Internacional, desde octubre de 2023 India ha realizado envíos a Israel de aproximadamente un millón de componentes de armamento, incluidos componentes utilizados para fabricar dispositivos explosivos, como las ojivas de vehículos aéreos no tripulados (UAV), así como componentes para vehículos militares.
La India de Modi también ha establecido sólidas relaciones comerciales con diversos fabricantes de armas israelíes, entre ellos Elbit Systems y Rafael Advanced Defense Systems. Algunas de estas empresas israelíes han establecido fábricas en India en el marco de empresas conjuntas.
Entre estas empresas conjuntas figuran el grupo Adani, uno de los mayores conglomerados empresariales privados de India, así como organismos del sector público como la Defence Research and Development Organisation (DRDO, Organización de Investigación y Desarrollo de Defensa).
India también ha contribuido durante años a la ocupación y al genocidio israelíes al ser uno de los mayores compradores de armas de Israel. En 2022, India adquirió armas israelíes por un valor superior a los 1.000 millones de dólares, lo que representó un tercio de todos los ingresos obtenidos por Israel ese año mediante la venta de armas.
India podría ser cómplice de los crímenes de guerra de Israel
Según el derecho internacional, todos los Estados tienen prohibido autorizar la venta de armas cuando exista la posibilidad de que estas sean utilizadas para cometer violaciones de los derechos humanos. Si un Estado o una entidad privada de ese Estado participa en este tipo de transacciones armamentísticas, puede enfrentarse a acusaciones de complicidad en crímenes de guerra.
Dado que se espera de todos los proveedores de armas que ejerzan la debida diligencia necesaria para identificar y prevenir el uso real o potencial de sus suministros en violaciones de los derechos humanos por parte de un Estado o de un actor no estatal, resulta evidente que India ha incumplido deliberadamente sus obligaciones.
El informe de Amnistía también subraya que no se ha producido ninguna iniciativa judicial destinada a impedir que India desempeñe un papel en el genocidio cometido por Israel. En 2024, la Corte Suprema de India rechazó una petición presentada por antiguos funcionarios públicos que solicitaban la cancelación de todos los acuerdos de exportación de armas a Israel, alegando los «intereses económicos, geopolíticos y de otra índole» del país en sus relaciones internacionales.
El informe concluye que, pese a que el genocidio constituye un hecho ampliamente conocido, India continúa suministrando armas a Israel. Asimismo, insta a que «India y las empresas indias deben actuar urgentemente para detenerlo»; de lo contrario, advierte, corren el riesgo de convertirse en cómplices de los crímenes de guerra cometidos por Israel.
Abdul Rahman es colaborador de Peoples Dispatch. Es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Jawaharlal Nehru, especializado en política de Asia Occidental, y ha impartido clases de ciencia política y relaciones internacionales en la Universidad de Delhi y en el Instituto Tata de Ciencias Sociales.