China Apunta A La Industria De Defensa Japonesa
El lunes 29 de junio, el Ministerio de Comercio de China incluyó a 20 entidades japonesas en su lista de control de exportaciones, en el marco de su más reciente intento por frenar los pasos hacia la remilitarización en la región. Entre ellas figuran el Instituto Nacional de Estudios de Defensa y numerosos contratistas de la industria de defensa vinculados a Mitsubishi.
Según informó Xinhua, el Ministerio explicó que la medida fue adoptada con el objetivo de “salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales y cumplir obligaciones internacionales como la no proliferación de armas nucleares”.
La prohibición busca suspender la exportación de todos los productos de doble uso de origen chino a las entidades incluidas en la lista. Además, impide que empresas o individuos en el extranjero transfieran este tipo de productos a dichas entidades. Todos los contratos y transacciones existentes también quedan suspendidos de inmediato.
Los productos de doble uso se refieren a bienes, tecnologías y materiales que pueden emplearse tanto con fines civiles como militares, como los minerales de tierras raras.
Además, el Ministerio incluyó a otras 20 entidades, entre ellas varias empresas vinculadas a Mitsui, en una lista de vigilancia, alegando que tienen vínculos con el Ejército japonés y que podrían utilizar productos de origen chino para fortalecer las capacidades militares de Japón.
El portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, declaró el lunes en una rueda de prensa que “para China es completamente justificado, legítimo y conforme a la ley adoptar estas medidas destinadas a frenar los temerarios pasos de Japón hacia un nuevo militarismo”.
Guo subrayó además que esta medida “conforme a la ley” adoptada por China “se dirige únicamente a un número limitado de entidades japonesas, que las medidas correspondientes solo abarcan productos de doble uso y que no afectarán las relaciones comerciales normales entre ambos países”.
Guo señaló que el objetivo de esta decisión es advertir a Japón para que “abandone el camino equivocado, corrija sus errores, realice una seria reflexión y vuelva al camino correcto”.
En febrero de este año, China ya había comenzado a aplicar por primera vez medidas similares de control de exportaciones contra 20 entidades japonesas. En aquella lista figuraba también la división de construcción naval de Mitsubishi.
Japón, por su parte, reaccionó el lunes a la medida china y calificó la decisión de inaceptable y lamentable.
El rearme de Japón y la nueva Guerra Fría
El Ministerio de Comercio de China afirmó que, pese a las reiteradas advertencias formuladas en el pasado, Japón se ha negado a rectificar su postura y continúa promoviendo la militarización y el despliegue de armamento ofensivo tanto dentro como fuera de sus fronteras.
Expertos advierten que Japón se ha convertido en uno de los elementos centrales de la «nueva Guerra Fría contra China» impulsada por Estados Unidos.
Este proceso se ha acelerado con el creciente respaldo interno a los sectores de derecha que promueven el resurgimiento del mismo nacionalismo que fue considerado en gran medida responsable del colonialismo japonés y de las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial.
En los últimos años, los sucesivos gobiernos japoneses han impulsado la idea del renacimiento nacional, comprometiéndose a aumentar el gasto en defensa, invertir en programas de armamento y desarrollo militar, y participar activamente en ejercicios militares multinacionales de gran escala liderados por Estados Unidos en la región.
Por primera vez en su historia, Japón desplegó misiles de largo alcance en marzo de este año. Asimismo, durante el ejercicio militar Balikatan celebrado este año en Filipinas, lanzó por primera vez un misil antibuque desde tierra.
La derecha nacionalista japonesa también ha comenzado a reclamar que el país desarrolle armas nucleares, a pesar de que Japón sigue siendo el único Estado del mundo que ha sufrido un ataque con este tipo de armamento.
China sostiene que los intentos de militarización ofensiva de Japón amenazan el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial y socavan la estabilidad regional.
Asimismo, Pekín advierte que el rearme japonés podría desencadenar una carrera armamentística en Asia y ha pedido a la comunidad internacional que intervenga de inmediato.
Las relaciones entre ambos países se deterioraron aún más después de que la primera ministra Sanae Takaichi, poco después de asumir el cargo, amenazara con una intervención militar en caso de que China recurriera a la fuerza para reincorporar Taiwán a su soberanía.
Aunque Japón reconoce oficialmente a Taiwán como parte de China, Takaichi afirmó que cualquier operación militar china contra la isla constituiría una «crisis existencial» para su país.
China respondió señalando que estas declaraciones violaban el principio de «Una sola China» y constituían una injerencia en sus asuntos internos, por lo que exigió a Takaichi que se disculpara y retirara sus palabras.
Sin embargo, pese a que sus declaraciones provocaron prolongadas tensiones diplomáticas y dificultades económicas para Japón, Takaichi se negó a disculparse o retractarse, limitándose a afirmar que no volvería a repetir esas declaraciones en el futuro.
*Abdul Rahman es periodista de Peoples Dispatch. Es doctor en Política de Asia Occidental por la Universidad Jawaharlal Nehru y ha impartido clases de Ciencia Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Delhi y en el Instituto Tata de Ciencias Sociales.
Fuente:https://www.savageminds.co/p/china-targets-japans-defence-industry